Concepción, 6 de Marzo de 2026

Unidad de Cardiología Pediátrica del HGGB: Cómo funciona hoy el modelo de atención, equipos y trabajo interdisciplinario

La Unidad de Cardiología Pediátrica del Hospital Guillermo Grant Benavente ha desarrollado un modelo de atención orientado a resolver las necesidades clínicas y logísticas de las familias de la macrozona sur. Su principio operativo es simple pero poco frecuente en el sistema público: concentrar evaluación médica, ecocardiograma e interpretación de resultados en una sola visita. Todo ocurre en un mismo espacio y mediante un flujo coordinado, evitando que los padres deban regresar otro día para exámenes o informes. Este enfoque permite reducir tiempos de espera, disminuir traslados y evitar ausencias laborales o escolares asociadas a controles fragmentados.

El funcionamiento de este modelo se sostiene en un trabajo interdisciplinario que articula un ecosistema clínico completo. Participan cardiólogos pediátricos, hemodinamistas pediátricos y de adultos, cardiólogos de adultos que acompañan procesos de transición y cardiopatías congénitas del adulto, además de cardiocirujanos infantiles, equipos de pabellón, UCI pediátrica, UCI neonatal, anestesia pediátrica y profesionales de enfermería, TENS y kinesiología especializados. Esta integración permite analizar cada caso desde múltiples perspectivas clínicas y facilita decisiones oportunas, con el respaldo permanente del Centro Cardiovascular del hospital, capaz de abordar desde una ecocardiografía diagnóstica hasta intervenciones complejas en hemodinamia.

El fortalecimiento tecnológico también ha sido un factor determinante. La incorporación de un nuevo ecógrafo especializado en cardiología pediátrica permite obtener imágenes de alta resolución incluso en pacientes neonatales, mejorando la precisión diagnóstica y reduciendo la necesidad de repetir exámenes. Este avance, muchas veces poco visible para el público general, impacta directamente en la capacidad resolutiva del policlínico y de las unidades de hospitalización, ajustando protocolos clínicos y disminuyendo riesgos en la evaluación cardiovascular infantil.

A este desarrollo se suma el diagnóstico antenatal mediante ecocardiografía fetal, realizado por el Dr. Álvarez, que permite detectar malformaciones cardíacas antes del nacimiento. Esta capacidad anticipa escenarios clínicos complejos y posibilita planificar partos en hospitales preparados, coordinar previamente a cardiología pediátrica, neonatología y UCI pediátrica, y evitar traslados postnatales de alto riesgo. En paralelo, la unidad aborda la continuidad del cuidado a lo largo del ciclo vital: actualmente más del 60% de las personas con cardiopatías en Chile son adultos que fueron operados en su infancia, lo que exige modelos asistenciales que integren la transición desde la cardiología pediátrica hacia la atención del adulto con cardiopatía congénita.